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¡Cuidado con este tipo de maquillaje tan de moda, contiene nanopartículas peligrosas!

Manos sosteniendo maquillaje en polvo compacto, aplicando iluminador. Frascos sobre el tocador y planta decorativa.

El envase en tonos pastel, los tonos con brillo llamados «Polvo de galaxia» y «Piel de nube». Un favorito de TikTok, en primer plano en cada vídeo de Get Ready With Me. Te lo pruebas en la mano, te encanta el resplandor, tocas «añadir al carrito» y sigues con tu día.

Lo que no ves es lo que se esconde detrás de palabras como «ultrafino», «efecto blur» y «acabado HD». Partículas diminutas, tan pequeñas que se comportan de otra manera en el cuerpo. Lo bastante pequeñas como para colarse donde el maquillaje normal nunca podría.

Ese nuevo polvo «difuminador», esa base efecto glass skin, ese iluminador en bruma en spray.

La tendencia es más grande de lo que sugiere la etiqueta.

Ese brillo viral tiene una desventaja oculta

Empezó en silencio, con bases «segunda piel» y sprays fijadores «sin poros». Las marcas presumían de «nanopigmentos» y «microdifusión» como si fuese el futuro. Las estanterías se llenaron de polvos que parecían humo al abrirlos, y de brumas tan finas que no se sentían en la cara.

A la gente le encantó. Las fotos salían impecables, la textura de la piel se difuminaba, los poros desaparecían en cámara. Toda una generación se acostumbró a un maquillaje que no solo se queda sobre la piel, sino que se funde con ella. Esa es la promesa de la caja, al menos.

Detrás del marketing, esas palabras «nano» y «ultrafino» están haciendo mucho trabajo.

Desliza cualquier feed de belleza y verás los mismos productos en bucle. Nubes de polvo suelto explotando a cámara lenta. Iluminadores neón que atrapan la luz del sol como si fueran cromo. Bases «filtro en una botella» con partículas alisadoras resaltadas con gráficos brillantes en pantalla.

Un informe de mercado europeo estimó que miles de productos cosméticos ya contienen nanopartículas, a menudo sin que la palabra «nano» sea visible para quien compra sin fijarse. En 2023, varios grupos de defensa del consumidor señalaron bases con SPF y prebases luminosas en tendencia con dióxido de titanio y óxido de zinc en forma nano, inhalables cuando se presentan como sprays y polvos.

Los consumidores rara vez leen tanto. La gente ve fotos de antes y después, no el tamaño de partícula. La brecha entre lo que se vende y lo que realmente se entiende no deja de crecer.

Entonces, ¿cuál es el problema de esta tendencia ultrafina? Una nanopartícula es diminuta: menos de 100 nanómetros. A esa escala, los materiales pueden comportarse de forma distinta que sus equivalentes más grandes. Algunas se cuelan con más facilidad a través de microdaños de la piel. Otras pueden inhalarse profundamente en los pulmones cuando se aplican como polvos o sprays y, después, desplazarse a otras partes del cuerpo.

Los estudios de laboratorio sobre ciertas nanopartículas, como el dióxido de titanio en forma nano, han levantado banderas rojas por inflamación y estrés oxidativo en células cuando se inhalan en cantidades significativas. No todos los nanoingredientes son iguales, y no todos son peligrosos, pero el panorama científico está lejos de estar completo.

Y esa incertidumbre es la clave. La belleza va muy rápido; los estudios de seguridad a largo plazo avanzan desesperadamente lento.

Cómo disfrutar de las tendencias de maquillaje sin convertirte en un sujeto de prueba

El objetivo no es tirar toda tu bolsa de maquillaje a la basura. Lo inteligente es detectar los formatos más arriesgados y ajustar cómo los usas. Empieza por cualquier cosa que forme una nube en el aire: polvos sueltos, sprays fijadores en aerosol, brumas con purpurina, bases en spray.

Si abres un producto y ves una bocanada visible que acabas respirando, esa es tu señal. Cambia a polvos compactos, cremas, sticks y envases con dosificador siempre que puedas. Siguen usando pigmentos finos, pero reduces lo que entra en tus pulmones.

Y si te quedas con un producto de «nube», al menos aplícalo con la boca cerrada, lejos de niños y no en un baño pequeño sin ventilación.

Leer la etiqueta ayuda más de lo que la mayoría cree. Busca ingredientes como dióxido de titanio, óxido de zinc, sílice, óxidos de hierro, negro de carbono. Si aparece «(nano)» entre paréntesis, es un indicador claro del tamaño de partícula. Algunas normativas exigen que las marcas lo escriban así, pero es fácil que pase desapercibido entre otros 30 ingredientes.

Listas de ingredientes cortas, texturas en crema y formatos sin spray son aliados de bajo esfuerzo. Elige protectores solares y bases que indiquen «no nano» cuando puedas, sobre todo si es un producto que usas a diario en zonas amplias de piel.

Seamos honestos: nadie hace esto todos los días, pero leer una etiqueta cuando compras un producto nuevo ya es una victoria.

Otro ángulo: cómo está tu piel. La piel dañada o sensibilizada -por retinoides, peelings o una quemadura solar- es más permeable. Así que esos días en los que la cara se siente caliente y tirante no son el momento de superponer fórmulas experimentales cargadas de «nano». Manténlo simple, suave y con poca fricción sobre piel comprometida.

«La nanotecnología en cosmética va varios pasos por delante de los datos de seguridad en el mundo real. Los productos parecen inofensivos porque nos resultan familiares, no porque se entiendan del todo», advierte un toxicólogo que revisa expedientes cosméticos para reguladores europeos.

  • Evita las nubes: menos polvos sueltos y sprays significa menos partículas en tus pulmones.
  • Lee las pistas pequeñas: palabras como «nano» y «ultrafino» merecen una segunda reflexión.
  • Prefiere el contacto, no la bruma: sticks, cremas y productos compactos mantienen la mayor parte de la fórmula en tu piel, no en el aire.

En qué deja esto tu neceser - y tus decisiones

Piensa un segundo en tu rutina actual. Ese spray fijador que usa tu influencer favorita en cada vídeo. La bruma corporal con brillo para salir por la noche. El polvo suelto de baking que se queda como niebla alrededor del lavabo. Cada uno es una pequeña exposición diaria que no se siente como nada. Precisamente por eso se acumula tan silenciosamente.

Todos hemos vivido ese momento en el que toses tras una gran bocanada de polvo, te ríes y sigues difuminando. No ves los pulmones; solo ves el resultado final en el espejo. La desconexión entre cómo se ve la belleza en cámara y lo que hace en la vida real nunca ha sido mayor.

La parte positiva es que tu poder como comprador es real. Las tendencias cambian cuando suficientes personas empiezan a hacer preguntas y a elegir formatos más seguros. Cuando «no nano», «fórmula en crema» o «polvo compacto» pasan a formar parte de lo que vende, las marcas escuchan.

Habla de ello con esa amiga a la que le encanta probar cada truco viral. Comparte la lista de ingredientes que te generó dudas. Pregunta a tu maquillador favorito por qué elige una fórmula en lugar de otra. Estas conversaciones viajan rápido, especialmente en espacios de belleza que viven en internet.

No hace falta entrar en pánico por cada paleta o prebase de tu estantería. Lo más inteligente es mantener una pequeña sospecha ante cualquier cosa vendida como mágica, ingrávida y «casi imperceptible», mientras te desplazas discretamente hacia productos que mantengan sus partículas donde deben estar.

Tu rutina de maquillaje puede seguir siendo divertida, creativa, un poco salvaje los sábados por la noche. Simplemente no tiene por qué ser un experimento de química sobre tu piel y en tus pulmones, todos los días.

Punto clave Detalle Interés para el lector
Formatos de riesgo Sprays, brumas, polvos sueltos y purpurinas ultrafinas crean nubes inhalables Permite identificar rápidamente los productos a limitar sin renunciar a todo
Palabras clave en la etiqueta Presencia de «nano», filtros minerales en formato nano, pigmentos ultrafinos Ayuda a detectar fórmulas que conviene cuestionar antes de comprar
Alternativas más seguras Cremas, sticks, polvos compactos, productos «no nano» para uso diario Ofrece opciones concretas para mantener el estilo reduciendo riesgos potenciales

FAQ:

  • ¿Cómo puedo saber si mi maquillaje contiene nanopartículas? Revisa la lista de ingredientes en busca de minerales como dióxido de titanio u óxido de zinc seguidos de «(nano)», o términos de marketing como «nanopigmentos», «acabado HD» y polvos «ultrafinos». Si tienes dudas, consulta la web de la marca o su página de seguridad del producto.
  • ¿Son peligrosas todas las nanopartículas en cosmética? No. No todos los nanoingredientes se comportan igual en el cuerpo y algunos parecen de riesgo relativamente bajo sobre piel intacta. La preocupación aumenta sobre todo con la inhalación (sprays, polvos sueltos) y con la exposición diaria y prolongada mientras los datos científicos siguen siendo incompletos.
  • ¿Debería dejar de usar mi bruma fijadora en spray inmediatamente? No hace falta entrar en pánico, pero tiene sentido reducir su uso, aplicarla en un espacio bien ventilado, mantenerla lejos de niños y cambiar a una alternativa compacta o en crema para el día a día.
  • ¿Es seguro el protector solar mineral si usa nanopartículas? En piel intacta, la evidencia actual sugiere que muchos filtros minerales nano son relativamente seguros. La gran duda son los formatos en spray que pueden inhalarse. Lociones, cremas y sticks suelen ser la opción más segura para uso habitual.
  • ¿Cuál es la forma más segura de seguir las tendencias de maquillaje? Prioriza texturas sólidas y en crema, evita productos que creen grandes nubes en el aire, lee las etiquetas buscando menciones a «nano» y trata las promesas extremas de «piel filtro» con un poco de escepticismo saludable mientras disfrutas del resultado.

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